Cuando la fotografía olía a vinagre. Fotos: SACASAS

SACASASHombre y Pasaje Hernandez, Bogotá

Cuando la fotografía olía a vinagre.

Era como  entrar en una discoteca. Oscuro, apenas iluminado por una luz roja o ámbar que se derramaba por los objetos dejando los bordes imprecisos, difuminados al contacto con las sombras; cuando no la tiniebla total, tanto, que podías ver los pensamientos flotando en ese espacio ahora infinito, que solo reaparecía cuando el tacto torpe determinaba la existencia de límites a medida que manipulabas los trastos del oficio. También magia y misterio. Magia porque de la nada surgían personas y cosas. Misterio porque sólo al final del proceso podías estar seguro de que obtendrías algo. Todo esto envuelto siempre en un vaho espeso, casi palpable, de aromas acres que se pegaban al cuerpo, a la ropa y por lo visto también a los recuerdos. Y al final – como dioses- decir “hágase la luz” y ella, rauda, rehacía el universo “real” en un santiamén y lo que había sido negrura, pasando luego, por fantasmales sombras sanguinolentas, ahora, podía apreciarse en todo el esplendor de la imagen fotográfica contemplándonos desde la bandeja de líquido fijador. Seres, adustos unos, contentos los otros. Piedras, en el caótico orden natural o en orden y concierto humanos, aunque el tiempo poco a poco las lleve de nuevo a su “desconcertado” origen. Ciudades, también de piedra, fundida ahora y pobladas de luz 24 horas al día. Paisajes, mares, naturalezas vivas y muertas, sucesos y sobre todo… los Muertos…….muertos que perviven y persisten pegados al papel convertidos en negro haluro de plata. Y es que el color, inventado años ha, no suplantaba al blanco y negro que,insistía (e insiste) en permanecer apoyado en su virtual manera de enseñarnos la realidad distinta a como la vemos.
El ácido Acético (vinagre), el hiposulfito de sodio, el revelador y los cuartos oscuros aún existen y probablemente seguirán existiendo mucho tiempo, pero cada vez menos y para fines muy específicos haciendo que la fotografía ya no huela a vinagre.

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En este post el menú será entonces: Fotos a la vinagreta.Años 80s

SACASAS Campanario y Catedral, Cartagena de Indias

Barbacoa del Artic Teatre 2015 Fotos y texto: SACASAS

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 Barbacoa del Artic Teatre 2015

Como hace ya algunos años registramos la barbacoa en que vecinos y familia del Antic Teatre se unen en un pequeño festival cultural y gastronómico, es una buena excusa para traer imágenes de la gente, siempre gratas y llenas de expresividad. Bon profit.
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Más berlinesas. Fotos y texto: SACASAS

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Más berlinesas

EL título se refiere. como es obvio a, más imágenes de Berlín. Porque las otras berlinesas, humanas. bellas como walkirias (algunas), resultan esquivas para el corto tirempo que deambulé por las calles de esta extensa ciudad. En general de arquitectura uniforme, edificios dobles, no muy altos, que permiten un patio interior reverdecido como todo en esta ciudad. Sin embargo no es difícil encontrar ángulos y requiebres, juegos de luz, una luz nórdica que se desparrama sobre las cosas a pesar de ser verano pleno, resalta los volumenes y hace elocuentes a las sombras. La cámara casi nunca está ociosa y que decir del ojo que escudriña lo que percibe de realidad, interesante no solo por nueva para él sino por su propia condición estética. Aquí pues estas berlinesas de luz y color para el goce visual.

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Procesión de Corpus Christi, Barcelona. Fotos y texto: SACASAS

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Descansamos de Berlín un momento y , volviendo a Barcelona, aprovechamos la procesión de Corpus Christi para ilustrar trajes del siglo XVIII , los magníficos caballos árabes de la Guardia Urbana, instrumentos musicales de la época y algún “Gegant” acompañando al Burro Catalán, símbolo de esta comarca.

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Homo Berlinensis. Fotos y texto SACASAS

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Homo Berlinensis

Los habitantes de Berlín son variopintos como en todas las grandes ciudades europeas de hoy día pero además de los tradicionales alemanes (de Alemania) está lleno de alemanes de Turquía que han sembrado la ciudad de Shawarmas (Kebab) y conseguido que huela al peculiar aroma que esparcen estos asadores verticales, de hecho vivía en el corazón del barrio turco de Newköln. Así como la ciudad parece amable con sus habitantes, amplios espacios peatonales y para bicicletas, enormes parques semisalvajes en medio de la urbe, no se percibe un excesiva vigilancia por parte del estado como en otras ciudades europeas, así también los habitantes de Berlín son amables si bien, discretos. Por estos días de verano invaden las orillas de los canales buscando sol o la frescura de los arboles siempre presentes a lado y lado de las vías acuáticas. No presencie ni un solo altercado callejero o incidente de tráfico adornado con insultos como en iberoamerica o en la península ídem.

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. Mucha barriga cervecera que los mayores cargan con dificultad, que le vamos a hacer, la cerveza es lo mejor de Alemania, mal harían en no aprovecharlo, pero también es una explosión de gente joven que se toma la calle muy imbuída del culto a la “vida sana” trotan, hacen gimnasia, pedalean pesadas bicicletas en el absolutamente llano Berlín y comen verduras y shawarma , no sé si todavía consumen salchichas  con chukrut pero no se ve mucha oferta de estos productos,  supuestamente tan alemanes, en el mercado. Las pocas veces que salí de noche no había mucho movimiento en las calles, acordémonos que oscurece casi a las 23 y los berlineses desayunan , almuerzan y comen, temprano, comparado con los horarios en la península Ibérica, pero acordes con U.S.A. o Colombia. La bicicleta es la reina del transporte berlinés toda la ciudad tiene ciclovías siempre concurridas, incluso llevan un remolque con un par de niños (no me pareció muy seguro) y como comentábamos antes son por lo general bicicletones  pesados dado que no hay nada que subir. Las alemanas son guapas y distantes, y un poco tiesas al caminar, puede que elegante pero poco coqueto, igual no hubo  ni tiempo ni ocasión para romanticismos teutónicos. Otra vez será. Por lo pronto recreémonos en las imágenes de algunos habitantes de Berlín.

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Más berlinés que Kennedy. Texto y fotos: SACASAS

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Flores y canal. Berlín

Flores y canal. Berlín

Más berlinés que Kennedy

“Ich bin ein Berliner”: “Soy berlinés” o “Soy ciudadano berlinés” (Wikipedia) Fueron célebres palabras (un poco tontas) pronunciadas por el finado JFK , el 23 de junio de 1963 en Berlín Occidental desde el balcón del edificio “Rathaus Schönenberg” en el decimoquinto aniversario del Bloqueo de Berlín. Cuando se salvó la ciudad aislada,  con un puente aéreo constante hacia el aeropuerto de Tempelhof que duró once meses. Si Kennedy que pasó pocas horas (supongo) en la ciudad amurallada se las dio de berlinés entonces, quien aquí escribe que  ha pasado varios días por sus calles y enormes parques cruzados por tranquilos canales, tiene más razones para decir lo mismo que el difunto presidente.

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       Por los extraños vericuetos en que la realidad (siempre sorprendente) nos encamina por la vida,  terminé enredado en un surrealista proyecto. Vender “Arepas” (Tortillas de maíz colombianas) en el Fusión Festival que se celebra todos los años en Lärsz, al norte de Alemania y para ello, hube de hacer escala primero en Berlín antes y después del mencionado festival, del que hablaré más adelante  en un artículo especial. Por ahora nos dedicaremos a esta agradable ciudad en una serie ilustrada con imágenes recién salidas del horno y comentaremos los más y los menos de esta extensa urbe

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El río Spree del que brotan varios canales atraviesa la ciudad de cabo a rabo y por donde se camine se cruzan estos mansos cauces  navegados por patos, cisnes y somormujos, y algún que otro canoista aficionado;  ya en el cuerpo del río este es recorrido por barcos de turismo como única actividad comercial pues, a diferencia de París, no vi barcos de carga a pesar de que el cauce es ampliamente navegable. La ciudad no es tan limpia como uno esperaría de una urbe alemana y en algunos sectores como Newkölln y Kreuzberg está francamente descuidada, no lo critico, pienso que, como el graffiti, es condición intrínseca de la vida urbana imposibles de erradicar, pero claro, dicen tantas cosas de la perfección alemana. Pero dejemos este post aquí  y guardemos tema para más adelante en la serie sobre Alemania.

Estación de tren. Berlín.

Edificio gubernamental y lancha cláica.

Edificio gubernamental y lancha cláica.